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| Monasterio de Nuestra Señora de Angosto | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Los orígenes de la devoción de la Virgen de Angosto se pierden en la leyenda, y su historia es un tanto escasa y tardía. El primero en ocuparse de ella fue, en 1715, Fray Miguel de Varona quien, en su "Historial de la casa de los Varona de Villanañe", narra el hallazgo milagroso, ocurrido el 25 de abril de 1089 al pastor Hernando Martín, de una imagen de la virgen en la concavidad o "lo angosto" de una peña, cercada por las aguas de una gruta. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Retablo principal del Monasterio de Angosto, patrona del Valle de Valdegobía | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La veneración por esta advocación se remonta a mucho antes del siglo XV, cuando la historia del santuario aparece en numerosas donaciones, bulas, citas y otros documentos. Valpuesta está muy unida a Angosto. Su cabildo fue patrono y señor de ese santuario durante siglos. Para el mismo designaba un capellán con el título de comendador encargado de las funciones religiosas. En tres festividades, la Asunción, la Natividad de la Virgen y el día de Santa Magdalena, dicho cabildo valpostano celebraba en Angosto misa solemne y oficios divinos a los que asistían los caballeros hidalgos del valle de Valdegobía. Un acta del Archivo Arzobispal de Burgos de finales del siglo XV dice "que es propia y privativa de este cabildo de Valpuesta la ermita y santuario de Ntra. Sra. de Angosto, en virtud de la donación que de ella le había hecho un arcediano que había sido dueño y poseedor legítimo de ella. A cinco de julio de 1492". Imagen de la Virgen de Angosto, labrada en el siglo XIV, cuyo santuario es actualmente el centro mariano más popular del valle de Valdegobía y sus alrededores. De hecho, la Santa Sede la declaró hace más de cuarenta años, patrona no sólo de esa comarca, sino también de los valles de Losa, Tobalina y Cuartango. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Vista del antiguo Monasterio de Angosto. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El templo original, que fue ampliado en el siglo XIX, es de estilo gótico, tiene una sola nave y un ábside rectangular. Fue construido en la primera mitad del XIV. El centro del pequeño retablo de tres cuerpos, tallado en madera, dorado y policromado, está presidido por la menuda imagen de la Virgen, de sólo 82 cm. de alto cuya talla policromada es también de ese siglo. Como otras tallas marianas populares en Europa durante la Edad Media, responde a un período de transición entre el románico al gótico. Se halla en posición frontal y sedente, infundida de un hieratismo mayestático. Muestra con la mano derecha la simbólica manzana mientras que con la izquierda sostiene al Niño Jesús, quien aparece como si estuviera en un trono, sentado sobre una de sus rodillas. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| La Ascensión. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| El nacimiento de la Virgen. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| El abrazo de los padres de la Virgen , San Joaquín y Santa Ana, ante la puerta dorada. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| La presentación de la Virgen en el templo. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Angosto posee un retablo romanista hermoso y de gran mérito, cuyos autores han sido desconocidos hasta ahora. Hoy sabemos que se debe a los escultores MATEO DE BEAUGRANT y MARTÍN DE ARTEGA. El taller de los Beaugrant estuvo integrado por los hermanos GUIOT, Juan y Mateo, quienes trabajaron en el País Vasco y La Rioja. Mateo empleó el sobrenombre de "Mayo", quizá por sus problemas con la Inquisición de Calahorra, y con él aparece, a veces en la documentación que hemos manejado. De vida un tanto bohemia, trabajó habitualmente con sus hermanos, por lo que presenta una técnica y forma semejantes. Sabemos de su intervención en retablos como los de Elvillar y la ermita de Catadiano, en Álava. Naturalmente que nuestro retablo presenta algún parecido con aquellos. En un principio los canónigos de Valpuesta se lo encargaron exclusivamente a él y ejecutó alguna parte, pero, por muerte, tuvo que concluirlo otro escultor. Todos los pagos los haría su viuda. Sin embargo, quizá se tratara de una subcontrata, algo muy frecuente en aquella época. Martín de Arteaga, por su lado, también formó parte de un taller familiar integrado por varios hermanos que hicieron tanto de canteros como de escultores y pintores. De Martín se tienen muy pocas noticias, diluida su actuación dentro del taller, y acude a Miranda de Ebro con ocasión de la terminación del retablo de Angosto. En la segunda mitad del siglo XVI cobraba cierta cantidad de Juana Pérez de Zimalburu "mujer que fue de maese Mateo de Veogrante... por fenesçer y acabar el retablo de la dicha yglesia de Angosto". Poco después tenía acabadas "las figuras e imágenes según esta en el contrato de dicho retablo que iço y pinto" según dijo Arteaga. Años más tarde seguía cobrando lo que restaba de su trabajo. Fray Miguel de Varona, historiador de nuestro santuario, dice que lo pagó Amador Rodrigo de Varona y su mujer. La expansión económica y demográfica del siglo XVI impulsó y posibilitó la multitud de obras de arte del momento, entre ellas los retablos de Valpuesta y Angosto, casi contemporáneos. El reducido tamaño de la ermita, escasas posibilidades de inversión y limitadas necesidades litúrgicas, sólo exigieron un pequeño retablo. Es el que hoy luce, a cierta altura del suelo y restaurado, en el santuario. Consta de tres cuerpos y tres calles con guardapolvo y ático, rematado en un Calvario. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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La parte inferior semeja un bando con plintos que custodian las figuras de los Evangelistas. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Encima vienen columnas estriadas con decoración de tradición plateresca que también aparece en frisos y guardapolvo. En el centro se nos muestra la imagen gótica policromada de María con el Niño, de tamaño reducido, pues mide tan solo 82 cm. de altura. Bajo ella, la escena del nacimiento de María, y a los lados, seis paneles con otros tantos aspectos de su vida. Cronológicamente se desarrollan de izquierda a derecha, en sentido horario: San Joaquín y Santa Ana ante la Puerta Dorada; Presentación de la Virgen en el Templo; Anunciación; Visitación; Presentación del Niño en el Templo; y Coronación de María. El Calvario, en lo alto, está flanqueado por dos medios tondos con San Pedro y San Pablo. Antes de la restauración del retablo, estaban absurdamente en la base de él. El Resultado de Beaugrant y Arteaga fue un conjunto de bajorrelieves tallados en madera de notable calidad. Tanto en la parte escultórica como en la decoración se nos muestra cierto gusto por el detalle, a veces pintoresco y popular, con verdadero "horror al vacío". Al estilo manierista se debe también el que las figuras se retuerzan y los vestidos adquieran complicados plegados. Sin duda un pequeño, pero bello retablo, para un santuario de mucha devoción en la comarca. (Inocencio Cadiñanos Bardeci, 2001) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||